FOUGÈRES

Población de la Bretaña francesa, situada a orillas del río Nançon, que transporta al visitante a la Edad Media.

La ciudad se puede dividir en dos zonas. La parte baja, o ville basse, la más antigua, en la que se encuentra la muralla, que parece empezó a construirse ya en el siglo X, y el castillo, por cierto, el más grande de toda Bretaña y algunos dicen que de Europa. En esta zona baja, de origen medieval, se concentran casas con vigas de madera y era donde vivían los artesanos y comerciantes. Pero, a medida que la ciudad va creciendo y pasa el tiempo, la burguesía construye nuevas casas en la zona alta de la ciudad, la ville haute, o bourg-neuf, cuyas casas de piedra, a partir del siglo XVIII, sustituyen a las antiguas casas de madera, a menudo devoradas por los incendios. La ciudad alta también está amurallada. En la Edad Moderna Fougères pierde su importancia militar y en el siglo XIX, aparecen las primeras industrias y ya en el XX, la ciudad adquiere una importancia comarcal en cuanto al comercio y sobre todo el turismo.

Esta fortaleza fue construida desde el siglo XI al XV, toda de piedra, con trece torres, que hoy se encuentran rodeadas de jardines. Tiene foso, aprovechando el río Nançon. Fue un punto estratégico en las luchas por las fronteras de Bretaña. Muchas de sus instalaciones, están en ruinas, aunque el estado francés se ocupa del mantenimiento. Alrededor del gran patio central, se sabe que había herrería, caballerizas, etc, pero están bastante destruidas.

Protegidas entre sus murallas se encuentran las casas más antiguas de la ciudad baja.

Otra vista de la fortaleza con el foso.

Una de las torres más antiguas de la fortaleza de Fougères.

La iglesia de Saint Sulpice vista desde el castillo con el foso.

Otras de las torres mejor conservadas del castillo, la del Gobelino, la redonda de la izquierda, y en frente de ella, a la derecha, la de Mélusine.

La torre de Guibé, detrás, la torre Mélusine, de finales del siglo XIII, que se puede visitar. Es cilíndrica de amplias dimensiones, con comodidades que para la época eran muy poco corrientes, como iluminación e incluso de sistema de calefacción. A la derecha, la torre del gobelino.

Foso del castillo y entrada a la ciudad baja. También se puede ver la ciudad alta.

La muralla y jardines muy cuidados.

Vista de la ciudad desde la Torre Mélusine.

Ruinas de las dependencias de la casa señorial.

Antigua mazmorra de Raoul II.

Molino del castillo, con cuatro ruedas.

Lavaderos, junto al río Nançon.

Casas del Marchix, antiguo barrio medieval, del siglo XVII, con vigas de madera. A pesar de ser tan antiguas y conservar todo su valor histórico, han sabido adaptarse a los tiempos, con comercios, bares, etc.

Fougères cuenta con preciosos parques por los que se puede pasear, como éste, a orillas del río en la ciudad baja.

Una de las calles del barrio medieval.

Iglesia de Saint Sulpice, en la ciudad baja. La original, del siglo XI está ligada al nacimiento de la ciudad de Fougères alrededor del castillo. Fue reconstruida en estilo gótico flamígero durante los siglos XV y XVI. Se edificó en el mismo espacio que ocupaba la capilla de Saint Martin des Champs, que pronto quedó pequeña con el rápido crecimiento demográfico de la ciudad. En la parte alta se ve la Iglesia de Saint Léonard.

Iglesia de Saint Sulpice.

Interior de la Iglesia de Saint Sulpice, con un curioso revestimiento de madera.

En su interior destaca el retablo medieval de Notre Dame des Marais, Nuestra Señora de los Pantanos, que es uno de los retablos de piedra mejor conservados de toda la región.

Otra imagen del exterior de la Iglesia de Saint Sulpice. A su alrededor hay espacios verdes para pasear.

Subimos a la parte alta a través de la Escalier de la Duchesse Anne o Escaleras de la Duquesa Ana. Ana de Bretaña, casada sucesivamente con dos reyes de Francia, Carlos VIII y Luis XII, representó la ilusión de la resistencia de Bretaña frente a Francia, incluso una vez unidas.

Murallas de la Ciudad Alta.

También la Ciudad Alta está amurallada y destaca el Beffroi un campanario que marca el paso del tiempo desde hace varios siglos. Fue construido en 1397 como atalaya de vigilancia, y se considera el más antiguo de toda Bretaña. Tiene dos pisos y un pequeño chapitel cubierto de pizarra. La parte inferior data del siglo XIV, la planta superior del XV y la torre ha sido reconstruida en tres ocasiones, la última a principios del siglo XX.

Foto: GO69.

La Tour du Papegaud es una torre cuadrada medieval que forma parte de la muralla urbana de bourg-neuf, o ciudad nueva, otra forma de llamar a la ciudad alta. Pertenece a las murallas sur y oeste de la ciudad y aparece varias veces en la novela Les Chouans de Balzac, quien por cierto, residió en Fougères por algún tiempo.

En la ciudad alta se encuentra también la Iglesia de Saint Léonard, gótica, edificada en el siglo XII y modificada en los siglos XV y XVI. La última ampliación ha sido en el siglo XIX, en estilo neogótico.

Interior de la Iglesia de Saint Léonard, de tres naves, arcos ojivales y bóvedas de cañón apuntada en la nave central y de crucería en las laterales.

Foto:GO69

Coro de Saint Léonard, que descansa sobre un arco central carpanel y dos ojivales. Destaca el rosetón flamígero de 6 m de diámetro.

Foto: GO69

Precioso altar de piedra de la Virgen. Abajo, escenas de la vida de María, la Visitación, la Anunciación y la educación de María por Santa Ana. Encima del altar, a la izquierda, la estatua de San José, La escena de la donación del Rosario a Santo Domingo y Santa Catalina de Siena, el Sagrario y la entrega del escapulario a San Simeón, y a la derecha, San Juan Evangelista. Arriba, a la izquierda, San Juan Bautista, en el centro, la Virgen y el Niño, y a la derecha Santa Isabel.

Altar mayor, realizado en 1873, de estilo neogótico y cubierto de mármol, cobre y esmaltes.

Fachada este de la Iglesia de Saint Léonard, ampliada en el siglo XIX, con la torre campanario.

Adosada a la Iglesia de Saint Léonard, se encuentra el edificio de la Sacristía.

Foto: GO69

Iglesia de Saint Léonard desde los jardines traseros. Fachadas sur y oeste.

Muy cerca de la Iglesia de Saint Léonard, en la rue Nationale, se puede visitar el Museo Enmanuelle de La Villéon, nacido en Fougères, paisajista impresionista sobre todo, de los siglos XIX y XX.

Rue Nationale, un ejemplo de calle señorial y comercial, con casas de piedra construidas a partir del siglo XVIII, como ya he mencionado, tras varios incendios.

También en la rue Nationale, encontramos el Museo de la Relojería, donde se hace un recorrido por el paso del tiempo, según reza el cartel. Muy interesante.

Hôtel de ville, o Ayuntamiento de Fougères.

Place Aristide Briand, Fougères.

Aristide Briand fue un político francés, socialista, que llegó a ser Primer Ministro de la Tercera República, que propuso a la Sociedad de Naciones un ambicioso proyecto, que se considera precursor de la Unión Europea.

Teatro Municipal, o Teatro de Víctor Hugo. Se inauguró en 1886 hasta 1970, y después de varios años cerrado, volvió a abrir sus puertas en 2001. Diseñado por el arquitecto local Jean-Marie Laloy, este teatro tiene una fachada monumental decorada con las máscaras de la tragedia y la comedia.

Además de por las Escaleras de la Duquesa Ana, también se puede llegar a la Ciudad Baja por la rue de la Pinterie, que tiene crêperies y lugares típicos donde comer y alojarse, tipo B&B.

Rue de la Pinterie. Parte de esta calle va paralela a la muralla.

Otro lugar curioso de Fougères es el Convento de las Clarisas Urbanistas. Antiguo convento del siglo XVII, construido en piedra de granito y tejados de pizarra, que luego ha sido hospital para refugiados de la Segunda Guerra Mundial, entre otras cosas, y hoy es el Conservatorio y Escuela de Artes Plásticas de Fougères, con su iglesia convertida en Auditorio.

Claustro del Convento de las Clarisas Urbanistas.

Un último vistazo a la Fortaleza de la Ciudad Baja, nos lleva a salir por la Torre Hallay y la Puerta de Nôtre Dame, que data de los siglos XIV y XV. Es la única puerta de la muralla que queda de las cuatro que había. Se trata de una puerta de defensa.

Hornacina con la imagen de la Virgen y el Niño que protegen la puerta. De ahí su nombre.

Parte trasera de la Puerta de Nôtre Dame desde la rue de la Fourchette.

Terminamos aquí el recorrido por esta preciosa e histórica ciudad, de la que aún se pueden ver muchas más cosas, como sus maravillosos parques, sobre todo si hace buen tiempo,

Vista de la Ciudad Baja desde los Jardines Públicos de la Iglesia de Saint Léonard.

5 pensamientos

  1. Ja,ja, Yo pidiéndote tranquilidad para terminarlo y resulta que a los cinco minutos ya lo tenía aquí. Magnífico como todos. No lo conocía. Así que me ha gustado más todavía. La Bretaña es preciosa y tiene cosas muy interesantes. Supongo que has estado allí. Ahora mismo lo difundo. Un abrazo y ¡ánimo para seguir enriqueciendo el Blog!

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